¿Es que alguna vez veremos a senadores norteamericanos viajando a Brasil, Argentina,Ecuador o Europa a quejarse por una ley sobre la cual no están de acuerdo?.¿Que papel van a hacer llorando que no tienen los pantalones necesarios para defender sus ideas frente a esta ley?. ¿Necesitan que que papi ONG, sea Human Rights Watch o Peter Quilter los defiendan?. El que unos asambleistas vayan, en pocas palabras, a dar informes a otra nación sobre leyes que se deberían discutir aquí, es un suicidio político.
O al menos, debería serlo. ¿Qué confianza se puede tener que realmente velan con las leyes que promulgan por el bienestar de los ecuatorianos?... si al parecer, cuando las cosas no salen como desean, corren a pedir ayuda al Vecino de Arriba. Y después se preguntan, porqué sus marchas no tienen éxito